El queule, científicamente conocido como Gomortega keule, es una de las especies arbóreas más emblemáticas y amenazadas del país. Este árbol nativo, considerado un verdadero “fósil viviente” por su antiguo linaje evolutivo, habita principalmente en las regiones del Maule, Ñuble y Biobío, donde crece en quebradas húmedas de la Cordillera de la Costa.
Con el objetivo de resguardar su supervivencia, el Estado de Chile declaró al queule como Monumento Natural mediante el Decreto Nº 13 del año 1995 del Ministerio de Agricultura. Esta categoría entrega una protección especial a la especie, prohibiendo su corta, destrucción o alteración, debido a su alto valor ecológico y patrimonial.
Actualmente, el queule se encuentra clasificado “En Peligro” de extinción, de acuerdo al Reglamento de Clasificación de especies (RCE) del Ministerio del Medio Ambiente, principalmente por la fragmentación de su hábitat, los incendios forestales, la expansión de plantaciones forestales, la disminución de la regeneración natural y la intervención humana sobre los ecosistemas donde vive. Las poblaciones existentes se encuentran severamente fragmentadas y presentan un bajo número de individuos maduros.
Frente a esta situación, el Ministerio del Medio Ambiente impulsó el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) del queule, instrumento oficializado en el año 2023 mediante el Decreto Nº 19. El plan busca coordinar acciones entre organismos públicos, comunidades, universidades y organizaciones ambientales para recuperar las poblaciones de la especie y asegurar su conservación a largo plazo.
Entre las principales medidas contempladas por el Plan RECOGE destacan la restauración del hábitat, el fortalecimiento de programas de educación ambiental, el monitoreo de las poblaciones existentes, la recolección responsable de semillas y la promoción de iniciativas de conservación en predios públicos y privados. Además, el plan considera la participación activa de las comunidades locales como actores fundamentales en la protección de este patrimonio natural.
“La protección del queule es relevante por el valor ecológico que tiene esta especie para los ecosistemas del centro-sur de Chile. A través de este Plan RECOGE logramos impulsar acciones de conservación y coordinación que contribuiran al resguardo y a generar mayor conciencia y conocimiento sobre la importancia de la biodiversidad presente en nuestra región”, señaló el seremi del Medio Ambiente del Biobío, Mario Delannays.
La conservación del queule representa un desafío urgente para Chile, no sólo por tratarse de una especie única en el mundo, sino también porque forma parte del bosque nativo y de la identidad socioecológica del centro-sur del país. Su protección constituye un paso clave para preservar la biodiversidad y enfrentar los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas nativos.
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