La fardela blanca (Ardenna creatopus) es un ave marina endémica del Pacífico suroriental, cuya principal colonia reproductiva se encuentra en la Isla Mocha, frente a las costas de Tirúa. Actualmente, enfrenta diversas amenazas asociadas a la contaminación lumínica, presencia de perros y gatos, pérdida de hábitat, residuos marinos, pesca incidental y efectos del cambio climático, factores que afectan gravemente su supervivencia.
En este contexto, el Ministerio del Medio Ambiente continúa fortaleciendo el “Plan Recoge de la Fardela Blanca”, iniciativa orientada a la conservación de la especie mediante acciones coordinadas de educación ambiental, difusión comunitaria y sensibilización territorial.
Uno de los principales enfoques de este trabajo será promover actividades educativas dirigidas a las comunidades locales, considerando que la participación y el compromiso ciudadano son fundamentales para reducir las amenazas que afectan a esta ave marina. A través de talleres, jornadas informativas, trabajo con establecimientos educacionales y actividades comunitarias, se busca fortalecer el conocimiento sobre la importancia ecológica de la fardela blanca y fomentar prácticas de protección y convivencia responsable.
Durante este 2026 se desarrollarán acciones de sensibilización y difusión en distintos territorios vinculados a la presencia de la especie, con el propósito de fortalecer la conservación de la fardela blanca y disminuir las amenazas que actualmente afectan sus poblaciones. Estas actividades incluirán campañas informativas, instancias de educación ambiental y articulación con actores locales y organizaciones del territorio.
“La educación ambiental que estamos realizando en torno a la fardela blanca ha sido fundamental para contribuir a la protección de esta ave marina y de los ecosistemas donde habita. La conservación de especies requiere del trabajo conjunto entre instituciones, organizaciones y en este caso, sobre todo con la comunidad, para así generar mayor conocimiento sobre su importancia y las amenazas que enfrenta, lo que es parte fundamental de las acciones que se están desarrollando”, señaló el seremi del Medio Ambiente del Biobío, Mario Delannays.
La conservación de la fardela blanca requiere del compromiso de todos y todas. La educación, la conciencia ambiental y el trabajo conjunto con las comunidades son herramientas clave para asegurar la protección de esta especie única para las futuras generaciones.
*** SIN COMENTARIOS INGRESADOS***